jueves, 29 de julio de 2010

Hasta luego (Parte I).



Considerando los hechos actuales y futuros, decidí en estas madrugadas comenzar a escribir sobre esto.

Ayer 28-07-10 a las 5:30am me desperté pensando en que próximamente te irás. Es una ida permanente, pero esto es la parte en letras pequeñas del contrato de nuestra amistad, el tallo de brócoli de mi ensalada (lo que para mí es más desagradable de ese vegetal), el mareo después de una turbulencia, en fin, lo que no me gusta.

Detesto tener que empezar a hacerme la idea de despedirme de ti, simplemente porque eres el hermano mayor que nunca tuve, el que hace las veces de papá cuando el mío no esta disponible o cuando la situación es demasiado vergonzosa como para contársela a mi familia.

Si bien nuestra amistad no es lo más convencional del mundo, que para conseguirte y hablar contigo hay que acampar prácticamente en los lugares que frecuentas, me siento satisfecho lo que he logrado bajo tu guía y tus regaños; por eso siento y sé que esta etapa no es un adiós sino un hasta luego, ya que me enseñaste que lo mejor es lo que pasa, entonces si esto esta sucediendo es porque así estaba escrito en algún lado. No está de más decir, que me vas a hacer mucha falta.

Un fuerte abrazo,
Josemaría.

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