Sé que han pasado dos dias ya desde la fecha de los hechos, pero estaba organizando mis ideas para poder escribir este post.
El 29 de Septiembre de este año, pude ver a un gran amigo despues de MÁS de un año sin verlo. Era un día especial para todos.
Después de muchas horas sin dormir plenamente y mas de 6 horas de viaje finalmente llegué a Caracas el día previsto. Realmente estaba agotado, pero todo valdría la pena, y su acotación posterior a la celebración me lo ratificó.
Les cuento que el es un hombre genial, lleno de muchas virtudes y ahora que esta cultivando su Yo espiritual, es indescriptible la entereza que demuestra como hombre y como ser humano. Me resultó increible verlo allí profesando su entrega a Dios, luego de haberlo conocido antes de que ingresara al mundo religioso, y está implícito que apoyo su decisión al 1000%.
Es mi segundo mejor amigo, así que me tocará batallar a su lado para defender su posición, lo cual no me pesa, es una de las cláusulas con las que estuve de acuerdo en el momento de enterarme que decidió ese estilo de vida. He dicho infinitas veces que lo quiero muchísimo y que su amistad para mi es una bendición, estoy agradecido con Dios, con la vida y con la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús, por haberlo cruzado en mi camino, y tal como le dije "ojalá Dios nos de muchísima vida y salud para compartir millones de momentos como este juntos". Me causó gracia lo fresco de su memoria, porque al momento de despedirnos, me dijo una frase que le dije hace más de 4 años "ahora si crees en mi, verdad?", y Carlos, a ti y al mundo les digo: SI TE CREO, Felicidades Amigo-Hermano querido.
Me despido diciendoles: Cultiven sus amigos, bueno, los que consideren realmente importantes.
Un fuerte abrazo para ti Carlos, y para todos ustedes lectores.
Gracias por leer,
Josemaría.
El 29 de Septiembre de este año, pude ver a un gran amigo despues de MÁS de un año sin verlo. Era un día especial para todos.
Después de muchas horas sin dormir plenamente y mas de 6 horas de viaje finalmente llegué a Caracas el día previsto. Realmente estaba agotado, pero todo valdría la pena, y su acotación posterior a la celebración me lo ratificó.
Les cuento que el es un hombre genial, lleno de muchas virtudes y ahora que esta cultivando su Yo espiritual, es indescriptible la entereza que demuestra como hombre y como ser humano. Me resultó increible verlo allí profesando su entrega a Dios, luego de haberlo conocido antes de que ingresara al mundo religioso, y está implícito que apoyo su decisión al 1000%.Es mi segundo mejor amigo, así que me tocará batallar a su lado para defender su posición, lo cual no me pesa, es una de las cláusulas con las que estuve de acuerdo en el momento de enterarme que decidió ese estilo de vida. He dicho infinitas veces que lo quiero muchísimo y que su amistad para mi es una bendición, estoy agradecido con Dios, con la vida y con la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús, por haberlo cruzado en mi camino, y tal como le dije "ojalá Dios nos de muchísima vida y salud para compartir millones de momentos como este juntos". Me causó gracia lo fresco de su memoria, porque al momento de despedirnos, me dijo una frase que le dije hace más de 4 años "ahora si crees en mi, verdad?", y Carlos, a ti y al mundo les digo: SI TE CREO, Felicidades Amigo-Hermano querido.
Me despido diciendoles: Cultiven sus amigos, bueno, los que consideren realmente importantes.
Un fuerte abrazo para ti Carlos, y para todos ustedes lectores.
Gracias por leer,
Josemaría.
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