Ya ha pasado algún tiempo desde que escribí mi último post, pero es que los acontecimientos recientes no me daban chance de organizar mis ideas.
Me prometí a mi mismo después de ver la película COMER, REZAR, AMAR iba a escribir algo, y así quedó.

Ésta película (a pesar de lo larga que es) me impresionó en varios aspectos. Primero sus hermosos paisajes, el director de fotografía en realidad se la comió y segundo lo común-original de la historia, si, se que estas palabras no se la llevan de la mano, pero es así:
Cualquiera de nosotros se ve estancado en algún momento de sus vidas (bien sea por el trabajo, la familia o la pareja de ese momento) y lo que le provoca es correr y esconderse, vivir nuevas experiencias, en fin: SER FELIZ.
Si bien a veces nos cuesta por muchas razones, es impresionante la cantidad de herramientas que podemos utilizar y no lo hacemos, no hay que viajar alrededor del mundo a sitios exóticos como lo hizo la protagonista, simplemente ordenar las ideas e ir en busca de un punto en específico. Contar con buenos amigos es fundamental en este tipo de situaciones, lean bien dijeAMIGOS, porque conocidos o panas hay millones.

No es necesario gastar mucho dinero para divertirse, si bien saben elegir lo que quieren hacer, en nuestra madurez intermitente (los seres humanos nunca dejamos de ser niños) sabrán que con: leer un buen libro, comer algo que nos guste, rezarle al Dios de nuestra preferencia (dependiendo de la religión que practiquemos), estar con gente que amemos o escuchar música que nos anime, bastará para alegrarnos un momento, o si sabemos combinar todo eso, ese tiempo de tranquilidad puede durar toda la vida. Para mí de allí viene la consecución de los tres verbos que lleva por nombre esta película "COMER, REZAR, AMAR" (a mi gusto personal yo agregué una última opción -escuchar-).

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