Lo prometido es deuda hermano-amigo.
En temporadas de ocio como esta, siempre vienen a mi mente las profundas reflexiones que tu y los demás ayudaban a realizar en el Ciclo Vocacional. La que más recuerdo es que: “Siempre hay que estar agradecido con Dios por la vida que tenemos”, así vivamos bajo un puente, porque desgraciadamente en el mundo hay gente que se dedica a truncarle la vida a muchos, sin medir consecuencias.
Siempre tenemos que tratar de ser felices sin afectar tan drásticamente a los que nos rodean. Digo “tan drásticamente” porque me has enseñado que aunque no queramos, todo éxito tiene su cuota de sacrificio, y esa es la idea de vivir: de siempre ser exitosos en lo que podamos ser, dejar nuestra huella en el mundo, para ser recordados, sea para bien o para mal, ya que no somos moneditas de oro para caerle bien a todo el mundo.
Buenos recuerdos son los que tengo de nuestros encuentros, parecerá cursi la cosa, pero es la verdad. Cocteles en el HardRock, la vista en aquel mirador, extensas conversaciones con la ciudad de fondo, un ambiente perfecto para compartir con personas especiales como tu (como dije anteriormente un tratamiento VIP). OJO gente que esta leyendo, no le den la connotación amorosa a esto, aunque así lo parezca, porque el es mi amigo, y primero me saco un ojo antes de fijarme en el de otro modo.
Estar enterado de que uno cuenta con personas como tu, es lo que debería sucederle a todo el mundo, para ver si de una vez por todas, comienza el cambio por la “paz mundial” de la que tanto hablan las misses, una respuesta tan trillada, pero tan necesaria.
Relacionarse con gente como tu no sucede todos los días, por eso recuerda que siempre estaré allí para ti, sea lo que sea que necesites, aunque no lo demuestre, yo se valorar lo bonito que Dios me regala y tu entras en ese grupo.
Un fuerte abrazo en la distancia. Te Quiero!
No hay comentarios:
Publicar un comentario